Ah, famélica sinrazón de la hasta ayer innombrable, al alba reconocida, del americano importada, crisis, qué crisis. A domeñarte con denuedo se afanan ínclitos eruditos, dóciles unos, sediciosos los otros, circunspectos todos. Miles son tus principios y cientos tus remiendos; decenas son razonables y contados son plausibles. Asaz ominosa, conminas impía a derechas e izquierdas, juramentos y promesas, liturgias y ceremonias, y no das tregua ni alto el fuego a generosos banqueros ni a emprendedores patronos.

         Oh, crisis, qué crisis, cuán iracunda subyugas, con alevosa ignominia, esperanzas y proyectos. Cuán furibunda degüellas a los infaustos ciudadanos, a los probos comerciantes, a los no tan probos intermediarios y a la probidad misma, presa fácil de tu desatada cólera. A concebirte no alcanzo, pues así te asgo eres ida, así te vislumbro eres desvanecida, así te impreco eres en vigor redoblada.

         Oh, crisis, qué crisis. Cuánto admiro tu indómita fiereza, tu sutil incoherencia, tu inhumana crueldad, tu imperturbable determinación.

         Dime crisis, qué crisis, tú que aplastas a valerosos guerreros de la economía, tú que desintegras fortunas, tú que atribulas a impertérritos gobernantes, tú que avivas fatuas ensoñaciones de políticos entregados al desatino perpetuo, tú que has dado muerte al capitalismo, tú que mancillas reputaciones y emborronas expedientes, tú que impeles desplomes, tú que asuelas mercados de valores, tú que engrosas listas de paro, tú que elevas y rebajas precios sin otro criterio que tu siniestro sentido del azar, tú que desprendes deletéreo hedor de podredumbre, ¿no es, por ventura, tu sed insaciable y tu enfermedad incurable? ¿No eres indiscriminada, acaso, en la aplicación de tu saña?

         Dime todopoderosa crisis, qué crisis, por qué consientes que este infame diario (véase) te desacredite afirmando lo imposible, que hay quien te elude, quien es más fuerte que tú. Dime que no es verdad que has prestado anuencia al indulto. Dime que la jactanciosa Hidroeléctrica Vega, controlada por la familia de la vice Mari Tere, no ha obtenido un beneficio superior al 30% el último ejercicio,  que no ha ingresado 3,4 milllones de euros, completando el mejor ejercicio de toda su historia, que no ha recibido 2,7 millones del Ministerio de Industria en los dos últimos años, que no va a recibir este año otros 1,48 millones -la mitad de sus ingresos-, que no ha recibido últimamente subvenciones por valor de 453.000 euros… Dime, te lo imploro, que miente cual bellaco el diario de Satanás, que no has dado trato de favor a la vice y a su familia.

         Dijo el sabio eleático de la Magna Grecia que el ser es, y no puede no ser; y el no ser no es, y no puede ser. Sé, oh crisis, qué crisis. Sé.

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