Admito que mi sueño era que esto le ocurriese a ZP (nunca es tarde…), pero me conformo contigo.

Mira cómo te atiza El País, mira: http://politica.elpais.com/politica/2015/04/09/actualidad/1428606941_836864.html.

He llegado a un punto en el que ya me importa un pimiento que seas culpable o inocente. Tienes lo que te mereces, lo que tú y tus compinches habéis pergeñado, y los que no son compinches pero sí igual de canallas que vosotros han dejado pasar, poniéndose discretamente de perfil.

Sólo te falta una cosita, a saber: renuncia a tu acta de eurodiputado y por ende al aforamiento y haz una visita a los calabozos que tantos padres han tenido que pisar por atreverse a romper con sus exparejas sin renunciar a sus hijos. Experimenta en tus ministeriales carnes lo que tantos hombres inocentes han sufrido por culpa tuya y de tus cómplices. Sangra cuando te pinchen, llora cuando te duela, siente las miradas de desprecio de los viandantes cuando te lleven esposado a comisaría por maltratador… Renuncia a tus privilegios y afronta el monstruo de siete cabezas que has contribuido a crear. Sé valiente por una vez, da la cara para que te la partan a ti también. Siempre te quedará el privilegio de que te rompan los morros con tu propio garrote.

Por supuesto no harás nada de eso. Te quedarás en tu eurosillón con el culo bien apretado y clamando justicia. Ésa que tú te cargaste con tu canallesca ley. Serás absuelto porque eres un tío importante con muchos amigos y contactos; o porque tu exmujer, presa del pánico que te tiene, retiró las acusaciones; o por falta de pruebas; o por algún defecto procesal… o quizá, incluso, porque eres inocente, qué más da. Para la sociedad emanada de tu ideología feminazi serás para siempre uno más de la lista:

De la lista de los maltratadores sin condena.

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