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Ha pasado suficiente tiempo y UPyD ha desaparecido del mapa político, así que voy a contar lo que no conté en su momento por no perjudicar a los amigos que dejé dentro del partido, que fueron muchos.

Como breve intrucción, he de recordar que yo formé parte de la implantación de UPyD en Murcia desde primeros de 2008. Fui portavoz del comité electoral local de Murcia, tarea en la que disfruté enormemente, conocí personas muy valiosas y que constituye la razón de la existencia de este blog. Tras algo más de un año como portavoz, dejé el partido por motivos personales y desconecté completamente, pues otros problemas requerían toda mi atención. Meses más tarde, algunos compañeros me llamaron para que echara una mano en la constitución del nuevo consejo local, y yo acepté. Nos reunimos en muchas ocasiones, a horas intempestivas en lugares recónditos, cuadrando los horarios laborales y obligaciones familiares. Diseñamos un buen conjunto de líneas maestras para la política local y formulamos una propuesta completa e interesante. Era un buen equipo, formado por personas de mucha valía y con una variedad de aptitudes y conocimientos que cubrían un amplísimo espectro de capacidades. Diversos azares que no vienen al caso llevaron a nuestra cabeza de lista a tener que renunciar y se me postuló a mí para ocupar esa responsabilidad.

Así llegamos a la convocatoria de elecciones primarias en las que éramos candidatura única. Estamos hablando, si no recuerdo mal, de abril de 2010. En la presentación de nuestra candidatura, di un discurso que me pareció ilusionante y en el que mencioné también a los compañeros que, habiendo colaborado en mi etapa anterior, ya no estaban en el partido. Mala cosa, según parece, porque los referidos compañeros, así como dos de los miembros de mi candidatura, formaban parte, a ojos de la dirección del partido, de una suerte de complot para destruirlo.

Ni corto ni perezoso, tomó la palabra Manuel Hernández Iglesias, a la sazón director territorial de Murcia y miembro del consejo de dirección en Madrid, a quien yo consideraba más amigo que compañero, y vino a decir, por no hacer el cuento largo, que yo sí, pero esos dos no. La paradoja es curiosa: los “rebeldes” pedían, entre otras cosas, listas abiertas en las primarias, a lo que el partido se negaba alegando que era más eficaz utilizar listas cerradas. Ahora, sin embargo, el partido quería elegir a dedo quién sí y quién no dentro de una lista supuestamente cerrada…

De nada sirvió mi argumentación sobre mi responsabilidad respecto de mi equipo. Si yo era bien visto por el partido, mi equipo debía serlo también, y yo era el único responsable de que mi gente diera la talla y estaba dispuesto a dar la cara por ellos. Pues nada, otros miembros oficialistas tomaron también la palabra y respaldaron a su líder. Yo me quedé bastante bloqueado, como puede fácilmente comprenderse. Estaba recibiendo un ataque inesperado por parte de las personas de las que esperaba más respaldo. Defendí a mi gente como pude y recuerdo que tomó la palabra una señora a la que yo jamás había visto, y dijo “veo muy verde esta candidatura; voy a votar en blanco”. A esas alturas yo ni siquiera sabía que se podía rechazar una candidatura única, ni que este rechazo se produciría si los votos en blanco superaban a los favorables.

Comenzó la votación y vi aparecer mucha gente que jamás había visto, así como algunos viejos miembros del partido que habían participado muy al principio y luego habían desaparecido. Recuerdo incluso ver llegar a Pedro Nicolás, que había renunciado a la portavocía y me la había traspasado a mí en mi primera etapa en el partido… Pedro renunció, según yo tenía entendido, porque se iba a vivir fuera de la región. Ahora estaba allí, sonriente y simpático como tantos otros “desaparecidos”, reapareciendo inesperadamente para votar.

No lo alargo más. Salió un voto en blanco más que los votos favorables y mi candidatura fue rechazada. Naturalmente, tomé la decisión de abandonar el partido, pero esperé un par de días para formalizarla, pues no es conveniente tomar decisiones importantes en caliente y bajo la influencia de unos hechos como aquéllos. Esperaba, como mínimo, una llamada de Manuel Hernández que arrojase algo de luz sobre tan inesperados y sorprendentes acontecimientos. No se produjo. Sin embargo, sí me llamó Rafael Sánchez, número dos del partido en la región y persona con la que yo creía tener también una buena amistad. Rafa vino a decir, resumiendo una larga conversación teléfonica, que me librase de “los de la pancarta” (después supe de una fotografía con una pancarta en la que se leía “UPyD es un fraude”) y me presentase de nuevo con gente limpia, que yo era muy apreciado por el partido.

Mi respuesta fue educada, aunque tuve que reprimir un fuerte impulso de mandarlo a la mierda. Envié mi solicitud de baja del partido y lo compartí con mis compañeros de candidatura, la mayoría de los cuales siguieron el mismo camino o lo habían emprendido ya. A continuación, recibí insultos por parte de algunos de los “rebeldes” que habían sido previamente expulsados del partido, a los cuales yo había mentado en mi discurso con las mejores palabras. Algunos de esos insultos y acusaciones ocurrieron en foros públicos (aún se pueden encontrar en internet) aunque la mayoría me los enviaron por email.

Todo lo cual me confirmó que debo de ser un grandísimo imbécil (“lerdo”, me llamó Ramón Ángel Romero en su blog), porque yo apreciaba a todo el mundo mientras casi todos me despreciaban a mí. A pesar de todo ello, conservo buenos amigos de aquella etapa y no me arrepiento de nada, aunque no negaré que he disfrutado del hundimiento final de la galera magenta…

-Acho, ¿ande pijo puedo aprender cosicas güenas e interisantes?

-¿Ande capullo va sé? En la cademia enginius. Cércate una miaja y verás que rebonica está: http://academia-ingenius.com/

-¿Y ahí puedo aprender a torear y a tocar la zambomba y a escribir retrúecanos y a componer mazurcas?

-Toeso y muncho más…

 

            Ya sé que dije que iba a cambiar de tema, pero no me puedo resistir a mencionar esto.

            Ayer, domingo, tuvo lugar una manifestación en la Puerta del Sol de Madrid. Varias asociaciones anti custodia compartida la convocaban para protestar por la pérdida de privilegios de esas señoras que consideran a sus hijos como facturas pendientes de cobro, ésas que piensan que ser independiente es vivir del exmarido, ésas que, en nombre de sus hijos, se apropian de casas ajenas y sueldos ajenos.

            Me hace muy feliz comprobar que, como vengo manteniendo en este blog, el número de mujeres que así piensan es cada vez menor. En esta ocasión, la friolera de 16 señoras reclamaron sus machistas privilegios en la capital de España, envueltas en sus pancartas, ocultas tras máscaras, haciendo uno de los ridículos más espantosos que se recuerdan.

            Mi felicitación a todas las que no se prestaron a ese bochorno. Es decir, a todas las mujeres españolas, menos 16.

            Aquí, una foto de la manifa que la prensa no ha difundido: http://misrizos.blogspot.com/2012/01/la-mega-manifestacion-contra-la.html.

            Aquí, una donde se ve a la lectora del manifiesto, arropada por sus… ¡pancartas!: http://noticias.lainformacion.com/policia-y-justicia/justicia-y-derechos/mascaras-blancas-en-sol-contra-la-custodia-compartida-impuesta-por-un-juez_JMP4J4OPOQnOIkXWpwH8f5/.

            Finalmente, un caso paradigmático (no sabemos si era una de las 16, escondida tras un máscara para ocultar alguna vergüenza): http://www.vanitatis.com/noticias/2012/01/14/el-exmarido-de-lydia-bosch-quiere-demandarla-por-llevarse-todos-los-enseres-de-la-casa-17229/.

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un reporte para el año 2011 de este blog.

Aqui es un extracto

Un teleférico de San Francisco puede contener 60 personas. Este blog fue visto por 2.000 veces en 2011. Si el blog fue un teleférico, se necesitarían alrededor de 33 viajes para llevar tantas personas.

Haz click para ver el reporte completo.

            El título lo dice todo. A esto es a lo que nos ha llevado la legislación zapateril. Dejo el enlace al artículo en El País: http://lacomunidad.elpais.com/antoniopegaso/2011/12/30/anulan-sentencia-anterior-al-considerar-dudoso-testimonio.

         Pocas cosas se me ocurren más humillantes que la publicación en la prensa de las vergüenzas propias. Imagino cómo debe de sentirse Lydia Bosch al ver en todos los diarios, a raíz de la sentencia número 835 de la Audiencia Provincial de Madrid, todas sus peticiones por el bien de sus hijos aireadas con todo lujo de detalles. Echemos un vistazo, aunque la vergüenza ajena nos ruborice:

  •  Pedía doña Lydia 500.000€ de indemnización, por el bien de sus hijos. Denegado. El juez parece opinar que mejor que se los gane ella trabajando un poquito.

(más…)

         Como suena. El can pacense que obtuvo la custodia compartida de sus propietarios hace unos meses la ha visto ratificada por la Audiencia Provincial de Badajoz (véase noticia aquí).

         Mientras tanto, cientos de miles de niños en España sufren el maltrato institucional de verse privados de uno de sus progenitores, casi siempre el padre, porque el machista partido que nos gobierna considera que los niños son cosa de mujeres y que los padres están para trabajar y aportar dinero. Parece que, de la mano de nuestros gobernantes y sus themis varias, vuelve a estar en boga aquella olvidada letanía de “la mujer y la sartén en la cocina están bien” contra la que tanto hemos luchado las personas de mi generación.

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